¿El mayor problema del marketing? Que se olvida del consumidor.

Lee el post: "Diferencias del marketing tradicional vs. el marketing relacional"
Imagen: Fotolia

Sí, quizás te parezca extraño pero es así. Uno de los problemas fundamentales del marketing es que está hecho para las empresas. En este blog ya lo hemos dicho en alguna ocasión, pero por aquello de que empezamos un nuevo año he querido volver a recordarlo: Su enfoque está completamente orientado a lo que las empresas necesitan, a dar respuesta a los empresarios y directivos y no a quienes les paga el sueldo: los consumidores.

Pero en la actualidad, con un consumidor implicado en la creación de contenidos, hiper-informado y pro-activo, tenemos que preguntarnos qué factores o palancas internas influyen en nuestra sociedad y delimitan la actitud que tenemos hacia las cosas y las personas. No podemos olvidar que los “para qué” de los consumidores y clientes permanecen invariables a lo largo del tiempo, mientras que los “cómo” y los “con qué” son los que varían. Los “para que” permanecen invariables aunque uno tenga que satisfacer sus necesidades de manera diferente y con cosas diferentes. Por ejemplo:  “Para qué” compramos un detergente no ha variado ni variará. Pero el “cómo” (con un detergente líquido, en polvo o en cápsulas) y “con qué” (en la lavadora, a mano, en la tintorería sí lo ha hecho, y lo seguirá haciendo.

Si te preguntara: ¿Dónde sitúas a tu consumidor (fíjate que no hablamos ya de “público objetivo”) dentro de tu plan de marketing? ¿Sabrías contestar? El consumidor actual que quiere poder ejercer y disfrutar de libertad, de la experiencia de compra, de elegir hasta el grado de poder diseñarse su producto o servicio. ¿Por qué tiene que aceptar lo que nosotros le ofrecemos si pueden hacerlo ellos mismos? El consumidor pasa por lo tanto de la diferenciación y del mass-customization al self-customization. El mensaje es sencillo: déjame que yo lo haga… si quiero. Además, de este modo, si el consumidor no queda satisfecho es porque él o ella han elegido mal, por lo que las posibilidades de insatisfacción quedan reducidas casi a cero.

Por lo tanto y resumiendo: El “yo sé lo que te conviene porque soy el/la de marketing” se ha acabado: el consumidor o cliente quiere elegir su producto y diseñarlo. Así que toca generar procesos que permitan la auto-customization. Está bien pensar en las políticas de precio, de producto, de comunicación, o cómo será la distribución, pero siempre teniendo presente al consumidor en el centro de la estrategia.

Más info:

¿Qué te parece esta información? ¿Cómo lo estás haciendo tú? Tienes algún ejemplo, experiencia o comentario que pueda ampliar, revisar o mejorar este post? Deja tu comentario! Todo el mundo te lo agradecerá (o no).

Anuncios

Tu comentario será bienvenido.

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s