3 tips que has de tener en cuenta para realizar un análisis externo

lee el post: “Microentorno – macroentorno. El entorno de marketing de una empresa by MARKETINGKING7

 

 

 

 

 

El análisis externo nos proporcionará información de los factores externos a la empresa que pueden perjudicar el cumplimiento de los objetivos (amenazas) y de los factores externos a la empresa que pueden favorecer el cumplimiento de los objetivos (oportunidades). Implica:

Análisis sectorial: Un sector empresarial es un grupo de empresas que suministra a un mercado. El entorno sectorial está formado por tres tipos de jugadores:

  • Clientes.
  • Proveedores.
  • Competidores.

Los beneficios ganados por las empresas en un sector están determinados por tres factores:

  • El valor del producto para el cliente.
  • La intensidad de la competencia.
  • El poder de negociación de los proveedores.

Es posible la identificación de mercados de referencia apoyándonos para ello en tres dimensiones diferentes:

  • El servicio básico que presta el producto con el fin de atender a una necesidad (función básica).
  • Las tecnologías que pueden ser utilizadas para atender esa función básica.
  • Los diferentes grupos de clientes que integran el conjunto total de mercado.

**Aquí os animo a repasar los apuntes sobre Consumering, de Javier Rovira.

El análisis sectorial nos permitirá detectar los factores que impulsen la mejora de la empresa a través de un conocimiento exhaustivo del sector en el que se mueve la empresa. Con relación a esto, surge el concepto de nichos de mercado, que supone un análisis de las necesidades de los clientes y debilidades de la competencia, para así poder adaptar los objetivos de la empresa a las debilidades detectadas.

2. Dinamismo de la empresa

Los resultados internos de la empresa dependen, en un porcentaje alto, de las características del entorno en que se mueve y de la capacidad que tiene la empresa de asimilar este entorno y de administrarlo eficientemente.

Las fuerzas motrices de la dinámica del entorno las componen aspectos de tipo cualitativo (relaciones de intereses económicos y de poder, relaciones de influencia, diferenciación estructural de las empresas, etc.) que hacen complejo el esquema de funcionamiento de las empresas.

  1. El macroentorno y el microentorno
  • Macroentorno: Todos aquellos factores que afectan a todos los sectores de la economía y que pueden tener influencia sobre los resultados empresariales. La incertidumbre del entorno es uno de los principales problemas para la empresa y la toma de decisiones. Por eso, se suele recurrir al análisis PEST (factores político-legales, económicos, socioculturales y tecnológicos).
Elementos necesarios que debemos considerar en el análisis PEST. Imagen propiedad de ENEB
  • Microentorno: Todos los elementos del entorno que pueden afectar sólo a las empresas de un determinado sector. El sector de actividad es el marco de referencia para analizar la competitividad de la empresa, es decir, su situación respecto a los competidores y su capacidad para sobrevivir.

Desde hace muchos años, se ha incidido en la necesidad de que las organizaciones tenían que cambiar para hacer frente a un entorno económico cambiante, global y con nuevos riesgos. Desde el punto de vista de la estructura, los especialistas en dirección destacan estas nuevas necesidades:

  • Disponer de organizaciones flexibles y adaptables a los cambios.
  • Fortalecer y concentrarse en los procesos que crean valor para los clientes.
  • Implantar enfoques multidisciplinares en la gestión.
  • Orientar la actividad a los resultados.
  • Desarrollar enfoques motivadores en la gestión del talento y las personas.
  • Generar mecanismos que faciliten la innovación permanente en productos y procesos.
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Pasos para realizar un análisis estratégico.

lee el post: “Análisis estratégico aplicado a los profesionales” by Retos directivos

 

 

El análisis estratégico consiste en recoger y estudiar datos relativos al estado y evolución de los factores externos e internos que afectan a la empresa, así como las capacidades que forman parte de la organización.

Este análisis sirve para que la organización conozca en cada momento su posición ante su reto estratégico.

Ya hemos visto en el artículo: “Fundamentos de la estrategia empresarial” que la empresa debe identificar el mercado sobre el que sea competir y definir una estrategia. Es decir, he de tener claro hacia dónde quiero ir y qué quiero ser. Para ello definíamos:

  • Una misión:
    • Lo que pretende cumplir en su entorno o sistema social en el que actúa la empresa.
    • Lo que pretende hacer.
    • Para quién lo va a hacer.
  • Una visión: representa la proyección en el presente de las expectativas de la empresa sobre lo que quiere ser y hacer. Consiste en definir hoy el proyecto empresarial que se irá concretando en el tiempo.

Os dejo un ejemplo facilitado por ENEB “Supongamos que somos los directores de una empresa dedicada a la venta de electrodomésticos. En este ámbito, el mercado es realmente competitivo, por lo que nos fijamos como visión estar entre las cinco mejores empresas dedicadas a la venta de electrodomésticos de nuestra ciudad. Así, y en función de esta visión, deberemos fijarnos toda una serie de acciones que conformarán la misión, con el fin de llegar dónde nos hemos propuesto. De este modo, nuestra misión podría consistir en lograr trabajar con las marcas de electrodomésticos más prestigiosas, ofrecer un servicio de atención al cliente postcompra personalizado o implantar la entrega e instalación de los productos en 24 horas“.

Una vez esto claro, la empresa deberá analizar sus puntos fuertes y débiles, incluyendo un análisis de elementos externos e internos a la empresa.  Para hacer este análisis utilizamos un DAFO (Debilidades, amenazas fortalezas y oportunidades) o en inglés SWOT (Strengths, weaknesses, opportunities and threats).

Un DAFO suele representarse en forma de matriz donde:

  • Las fortalezas y debilidades forman parte de los atributos de la empresa, por tanto son de origen interno (los recursos de capital, personal, activos, calidad de producto, estructura interna y de mercado y percepción de los consumidores, entre otros.
  • Las oportunidades y amenazas forman parte de los atributos del ambiente, por tanto son de origen externo (de carácter político, legal, económico, social o tecnológico).

Una vez la empresa ha identificado aquellos aspectos clave que la caracterizan desde los ámbitos internos y externos, podemos realizar un análisis CAME (corregir, afrontar, mantener, explotar), que nos ayudará a definir el tipo de estrategia que se debe utilizar y seguir.

Podemos distinguir 4 tipos de estrategias:

  • Estrategia ofensiva: combina las fortalezas de la compañía con las oportunidades del entorno. Se caracteriza por la explotación de nuevas líneas de negocio y nuevos mercados, así como la explotación de las relaciones con los clientes (E de explotar).
  • Estrategia defensiva: combina las fortalezas de la empresa con las amenazas del entorno, por ejemplo la ampliación de la gama de productos o servicios, un plan de calidad orientado a la satisfacción del cliente o la mejora en la gestión de los productos y stocks (M de mantener).
  • Estrategia de reorientación: Combina las debilidades de la empresa con las oportunidades del entorno. Algunas de las acciones son la internalización de la gestión de las principales materias primas, inversión en I+D o incrementar la capacidad productiva para abarca nuevos clientes en el mercado. (C de corregir).
  • Estrategia de supervivencia: se refiere a la combinación de las debilidades de la compañía con las amenazas del entorno, como el desarrollo de un sistema de información adecuado o la búsqueda de los recursos adecuados, entre otros. (A de afrontar).

En los siguientes post, hablaremos sobre los aspectos a tener en cuenta para realizar el análisis externo y el análisis internos de la empresa.